Olga Mélida, paciente de esclerosis lateral amiotrófica (ELA), lleva años reclamando los derechos fundamentales de los afectados.Víctor Mateo
La esclerosis lateral amiotrófica (ELA) es la tercera enfermedad neurodegenerativa en incidencia, tras el alzhéimer y el párkinson. Su rápida progresión provoca que, en poco tiempo, se pase a una dependencia completa, disparando el desembolso económico que deben afrontar los pacientes y sus familias. Ante esta situación, el Gobierno de Aragón publicó en verano la Orden para que quienes están en la fase más avanzada, aquellos valorados con el Grado III Plus, pudieran recibir las prestaciones para sufragar los servicios de asistencia personal, que en algunos casos llegan a superar los 50.000 euros anuales. El problema, aseguran los afectados en la Comunidad, es «la falta de cuidadores profesionales».



